Vaya jueves que me pegué!
Empecé con un
madrugón de esos que te dejan la cara irreconocible. Tan cerrados llevaba los ojos que casi me abro la cabeza con una lámpara (dos veces) y más tarde con uno de los barrotes del autobús.
En la
universidad me tenían
mareao: de un lado a otro nos mandaban por papeles. Para colmo, se me olvidaron casi todos y tengo que volver a ir (entre la matrícula y la beca estoy negro ya).
Luego en las
rebajas nanai, para dos pantalones que veo, uno no tiene botón y el otro sólo no tiene mi talla (para variar).
Ya terminando el día, a eso de las 10 de la noche, me llama
Laura (justo en ese momento a mi hermana le suena el móvil: mi madre). Pensé que podría animarme un poco el día, pero nada, me suelta el bombazo del día:
se está quemando la sierra de Abla. ¡Toma remate! ¬¬

Toda la noche en vilo, con una preocupación de esas que te quitan el sueño. El fuego cada vez se hacía más grande y ya no sabía si iba para Abla, para
Abrucena, para el otro lado de la montaña... ¡Menos mal que no se levantó mucho viento!
Por suerte, y gracias al gran trabajo de los bomberos y demás efectivos, el fuego llegó a ser controlado sin llegar a temer por la vida de nadie, aunque un grupo de niños que realizaban actividades en
Paredes tuvieron que ser
desalojados. Unas
10 hectáreas fueron devastadas y cabe la posibilidad de que los incendios (hubo dos focos) fueran
provocados.
Podéis la leer la noticia aquí.También os dejo un vídeo con imágenes del incendio -que ojalá nunca se hubieran producido-, cortesía de
PakitOliva, blogero y paisano de Abla.
Nos vemos!!